1. IDENTIFICACIÓN DE LA EXPERIENCIA:
Tras una intensa investigación, y después de dudar
mucho sobre en qué experiencia quería poner énfasis, he decidió hacerlo sobre
un problema que afecta a cada vez más jóvenes en nuestro país, la adicción al
móvil o nomofobia.
La experiencia
tecnoeducativa que nos concierne va dirigida al ámbito socioeducativo,
situándose dentro del área de educación y centrándose en la adición al móvil o
nomofobia. Desde este punto vamos a actuar desde un plan de prevención y
actuación según la necesidad de los destinatarios. Pudiendo incluirlo en
contextos educativos en educación formal, como por ejemplo centros escolares,
pero también destinados a personas que frecuenten centros de educación de personas
adultas, centros cívicos, casas de juventud, o centros informáticos (educación no
formal e informal), que puedan hacer reflexiones en el aula.
El estudio
realizado lo llevamos a cabo en el centro de informática de la localidad en la
que vivo, denominado “Guadalinfo”, se trata de una red de innovación social de
Andalucía, que da acceso a la red a localidades o barriadas urbanas menos
favorecidas en aras de una promoción de talento e inteligencia digital, que
borre de ese modo la brecha digital en la que se veían envueltos. Estos centros
ofrecen servicios TIC y cursos de capacitación en competencias digitales.
Además, asesoran a los usuarios en sus proyectos, impulsando iniciativas
colectivas de dinamización social, promoción del entorno y sensibilización
comunitaria.
Para llevar a
cabo la experiencia tecnoeducativa seleccionamos a un grupo de 6 jóvenes que
presentaban cierta dependencia con sus dispositivos móviles.
Las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación (TIC), suponen un cambio en la
vida de las personas, sobre todo en la franja de la adolescencia. Aunque las
mismas aportan numerosos beneficios y servicios a la sociedad, un uso abusivo
puede desencadenar en adicciones con sintomatologías tales como síndrome de
abstinencia, pérdida de control, cambios en el estado de ánimo, ansiedad… que
dan similitud con otras adicciones como, por ejemplo: ludopatías o
drogodependencias entre otras.
La adicción al
móvil está clasificada como una adicción psicológica conocida como Nomofobia,
se trata del miedo irracional a salir de casa sin el móvil, quedarse sin
batería, fuera de cobertura o pérdida del dispositivo, que provoca las
sintomatologías descritas anteriormente.
Para un
adolescente el uso del móvil lo es todo, a través de él puede estar en contacto
con mucha gente a través de las redes sociales, realizar descargas, enviar
correos, escuchar música, realizar fotos y compartirlas en el mismo instante…
el acceso a internet sin control parental puede ser un peligro, internet es una
ventana al mundo y en el mismo hay muchos peligros que acechan de cerca a los
jóvenes. Los familiares, tutores y educadores tienen un papel fundamental en el
control y educación de los jóvenes en torno al uso adecuado de esta herramienta.
Estamos ante
una generación de nativos digitales, que han crecido en continuo contacto con
las nuevas tecnologías, siendo estas, parte fundamental de sus vidas.
Entendemos que las innovaciones tecnológicas nos aportan comunicación,
información y APP, con un amplio abanico de temáticas que nos ayudan en el día
a día, en las diferentes necesidades personales. Pero ello no conlleva el
abandono de interconexiones personales por el simple hecho de estar conectado a
un móvil. Actualmente, las relaciones sociales han sido modificadas dada
irrupción de las nuevas tecnologías, en concreto los teléfonos móviles. La
forma de comunicarnos, la privacidad que en ocasiones supone decir determinadas
cosas sin tener que enfrentarse físicamente a los demás, así como la rapidez y
bajo coste de esta modalidad de comunicación, representan grandes beneficios
para las personas.
El grado de
dependencia del móvil, el uso desproporcionado del mismo, la inexistencia de
relaciones personales físicas… son las señales claves para el diagnóstico de la
adicción al él.
Un estudio
estadístico realizado en 2017 a través del ‘IV Estudio de Comparación
Online hacia el Ahorro Inteligente’ por Rastreador.com, resuelve que crece la adicción al móvil un 45%
entre los jóvenes de edades comprendidas entre 18 y 24 años, en
una franja de 3 años, dicho estudio estadístico fue llevado a cabo los
años 2015, 2016 y 2017. Disponiendo los
siguientes resultados:
Cuestiones
|
2015
|
2016
|
2017
|
Jóvenes que se consideran adictos al móvil
|
28,9%
|
31,2%
|
45,3%
|
Jóvenes que no podrían vivir sin móvil
|
17,4%
|
19,3%
|
20,4%
|
Horas diarias de uso móvil entre jóvenes
|
5h y 29 minutos
|
6h y 48 minutos
|
5h y 25 minutos
|
Como podemos
comprobar el tiempo de uso del dispositivo móvil va en decadencia con respecto
a años anteriores, este dato es debido a la concienciación cada vez mayor de
los problemas de adicción que un uso desproporcionado causa. Aun así, se ve
incrementado el dato de dependencia del dispositivo con respecto a años anteriores.
Ante
la problemática que nos acontece y siendo conscientes que el teléfono móvil
resulta una herramienta indispensable en la vida de nuestros jóvenes. Centramos
nuestra atención en una aplicación para los móviles que tiene la función de
prevenir y actuar desde el mismo dispositivo sobre el uso desproporcionado que
se realice, hablamos de la aplicación “FOREST”, la cual ofrece multitud de funciones y opciones
accesibles de manera muy sencilla que ayudarán a administrar el tiempo de uso y
la categoría de adicción, así como la categorización de adicción hacia el mismo
en particular el grado dependencia que se tiene hacia el teléfono, las
aplicaciones más utilizadas, el tiempo dedicado al uso del teléfono…
El objetivo
principal de FOREST es ayudar a las personas
con adicción al móvil a recuperar el control sobre el mismo y así encontrar el
equilibrio entre los teléfonos y sus vidas.

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